King Gizzard & The Lizard Wizard en Madrid: rock, psicodelia y gente que quiere ir a misa

Concierto de King Gizzard en Madrid | Crónica de Cabeza de cartel
Crónicas

King Gizzard & The Lizard Wizard en Madrid: rock, psicodelia y gente que quiere ir a misa

Los caminos del Gizzverso son inescrutables e impredecibles. Así fue el viaje músico-espacial de King Gizzard en Madrid.

Hacía casi dos años que esta banda de nombre impronunciable-King Gizzard & The Lizard Wizard-no pisaba la capital del reino. Se notaba. Eso y que era un viernes en la madrileña Sala la Riviera. Los allí presentes teníamos ganas de resetear de todo el estrés de la semana a golpe de riffs y batería. Sumergirse en el Gizzverso es un proceso que requiere calma.  Teníamos a los teloneros perfectos para caldear el ambiente: ORB y Stonefield, del mismo sello que los protagonistas de la velada, Flightless Records. Les han acompañado a lo largo de toda la gira de presentación de sus últimos trabajos: Fishing for Fishies e Infest the Rat’s Nest. 

En efecto, los King Gizzard se han marcado dos discazos en poco más de tres meses. Pero eso no es noticia ¿Recordáis cuando en 2017 se engorilaron y sacaron, solo en ese año, cinco trabajos? Aquel año debieron hacer huelga a la japonesa o similar porque pocos artistas consiguen igualar esa marca. Entre los ensayos, las giras, componer, tocar, festivales y producir a lo bestia es imposible que tengan vida personal. Eso o que no duermen.

ORB y Stonefield preparan el terreno

Estos eran algunos de los temas de conversación que flotaban en el ambiente mientras la gente esperaba antes de que la banda irrumpiese en la sala con Self-Immolate. Aún tenían que pasar muchas cosas antes de que eso pasara, ya hemos dicho que embarcarse en el Gizzverso tiene su miga. 

Primero, una cola compuesta por gente de todas las modas y credos. Los King Gizzard han compuesto tanto y de tantos estilos que es imposible que no te guste alguna de sus canciones. Segundo, unos ORB que tocaban al mismo nivel, sin distincciones entre si había que enfocar más el interés en el batería o el cantante. Tomaron el relevo las jefazas de Stonefield, con un directo conquistador y corrosivo. Las cuatro hermanas atrajeron la atención de fans y ajenos con temas como ‘Far From Earth’, ‘In The Eve’ o ‘Through The Storm’. Verlas sobre el escenario, con Amy a la batería mientras canta y marca el ritmo de las melenas de Hannah y Sarah agitándose a su son es una maravilla. Su directo es demasiado bueno. El hecho de que el escenario no fuera un campo de nabos, también.

Concierto de King Gizzard en Madrid | Crónica de Cabeza de cartel
ORB es una banda Stoner Metal de Lituania.


Los King Gizzard se hicieron de rogar pero se hizo rápido. Durante la espera la sala se fue llenando y el grito de Queremos ir a misa se erigió como el nuevo UPyD. Cada vez que un miembro de la banda o un técnico subía al escenario a hacer los últimos ajustes, el público se volvía loco. 

Ahora es cuando volvemos al momento en el que King Gizzard empiezan por todo lo alto con ‘Self-Immolate’ y ‘Planet B’. Infest The Rat’s Nest es el disco más metalero que han hecho hasta la fecha. Tanto trash seguido provocó la formación de pogos y gente cabreada gritando el mensaje medioambiental de que no tenemos un planeta B. King Gizzard es un grupo con el que te explota la cabeza, capaz de tener a la peña haciendo crowdsurfing con una canción o abrazándose a su pareja con la siguiente. Aquello fue una montaña rusa de géneros y temas, hicieron con nosotrxs lo que quisieron, y encantadxs de la vida. Después del subidón del principio fueron intercalando canciones y discos. Para que os hagáis una idea, nos permitieron recuperar el aliento con ‘Stressin’ para volver a la carga con ‘Rattlesnake’, mantener la tónica con ‘Sleep Drifter’ y ‘All is Known’ e impregnarnos de buen rollo con un par de temas de Paper Mâché Dream Balloon (2015) ‘Dirt’ y ‘Sense’. El colocón happy se remató con  ‘Let me mend the past’ y sus proyecciones oníricas.

Y cuando no podíamos estar más comodxs en nuestra nube, nos sacan de un puntapié con las guitarras de ‘The Lord of Lighting’ y ‘Cut Throagh Boogie’. Decidimos que aquello era la segunda parte del concierto. La ironía y solo de armónica de ‘The Cruel Millennial’ dio paso a dos de sus temas más conocidos: ‘Wah Wah’ y ‘Road Train’.  Habíamos entrado en el sprint final de este viaje. Como quien se hincha de energía antes de correr el sprint que le llevará a a victoria, hicieron lo propio interpretando ‘Loyalty’ y ‘Horology’. Y de pronto, el comienzo de ‘Mars for the Rich’, esta canción post apocalíptica que un día se convertirá en el grito de guerra de una generación. Quizá vivamos para ver que los privilegiados se van a Marte y los pobres se quedan con una Tierra devastada. Como si de la segunda parte de esta película se tratase, hablaron de una humanidad que vaga por el espacio hasta que encuentran su fin en el Sol con ‘Perihelion’. El tema de cierre no podía estar mejor escogido: ‘Am I In Heaven?’.

No nos quedamos en el cielo mucho tiempo. La Riviera dio la luz, nos devolvió del Gizzverso a la tierra. Vivimos un concierto en mayúsculas, normal que las entradas se agotaran dos meses antes. Es imposible aventurar qué vienes después del trash metal de Infest The Rats’ Nest, solo podemos rezar para que esta vez no tarden dos años en volver. 

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