Love the Tuentis o regreso a los 2000: ¿Pop, Playa o Dance?

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Crónicas

Love the Tuentis o regreso a los 2000: ¿Pop, Playa o Dance?

La batalla ha comenzado

Los 2000 fueron muy fuertes, tanto que hacía falta un festival que los reivindicara como es debido. El Love The Tuentis, celebrado en Madrid, nos hizo volver a esa época de pantalones de campana, pendientes de perlas y canciones del verano pegadizas. Porque por si ha quedado claro, ya no se hacen canciones del verano como las de antes.

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¿Qué fue lo mejor de los 2000? ¿El nacimiento del chonismo? ¿La Bomba de King Africa? ¿Andy y Lucas poniendo banda sonora a nuestro primer desamor? Nos propusimos rescatar nuestra camiseta de El Niño y plantarnos en el festival, celebrado el 28 de junio en el IFEMA, para comprobarlo. Lo teníamos fácil. Tres escenarios representando los estilos musicales que marcaron esa década -Dance, Pop y Playa Mix- y unas buenas deportivas, que los conciertos se solapan y hay que correr de escenario en escenario

El festival Love the Tuentis se ha presentado en la vida de Cabeza de Cartel como la oportunidad perfecta para dividirnos con el fin de abarcarlo todo -o casi todo- y competir. En los 2000, ¿eras de Dance, Pop o Playa Mix?

Os contamos nuestra experiencia en los tres escenarios. Juzgad por vosotrxs mismxs.

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Evacuate the Escenario Dance

Paula Fernández

El primer remember del festival lo protagonizó Cascada a eso de las seis de la tarde. No está mal como aperitivo para este viaje en el tiempo, sobre todo porque a esa hora en 2007 mi yo adolescente estaba en la barra pidiendo una granadina con Coca-Cola y aprendiendo los pasos de Jumper style (ese baile que se hacía chocando los pies ¿recuerdas?). Hay que decir que adentrarse en el Escenario Dance era sumergirse en una gran nave espacial de láseres epilépticos y chunda chunda. Todo muy Fabrik, chundalero y futurista.

Dj Neil, uno de los más famosos del país, ejerció como maestro de ceremonias de estas doce horas de pura electrónica. De tanto en tanto DJ Marta hacía acto de presencia para pinchar alguno de sus hits, esos que han levantado tantas tardes de discoteca light. Hablo de My Direction, Broken Wings, Blasa y, por supuesto, Yo lo que quiero es irme de fiesta. Los Jumpers Brothers, calificados como los Reyes del Dance, le tomaron el relevo varias veces a lo largo de la velada. El dúo resucitó los años dorados de La Panic, provocando el subidón desde el set. Ojalá el Neng de Castefa hubiera estado ahí para verlo. Las actuaciones más remarcables fueron las de Kate Ryan, Lasgo, Barthezz y Safri Duo (duraron quince minutos, los suficientes para pinchar la canción de los helados y algo más e irse).

Cada vez que me asomaba en el Escenario Dance para ver alguna de estas actuaciones me sentía dentro de una distopía Orwelliana. No solo la ambientación estaba diseñada para despertar esa sensación, sino por la enorme cantidad de gente retorciéndose en ese gran espacio entre el negro y el fosforito, la música hipnotizante y la mala educación de algunxs chonis rehabilitadxs.

Como experiencia para escribir el artículo no está mal, pero he de reconocer que nunca fui compradora del Blanco y Negro Mix ni oyente de la Loca FM, por lo que no la disfruté como es debido. Al menos había aire acondicionado y láseres.

Brilli brilli, coletas y riñoneras a las puertas del Escenario Dance

El Pop nos hará libres

Cristina Vega

Como buena ‘millennial’ los artistas del Escenario Pop del Love the Tuentis son esos que marcaron mi crecimiento personal -en lo que a música en español se refiere-, por ello me permanecí casi todo el rato en dicho lugar dispuesta a quedarme sin voz –sí salí al Playa a baila ‘La Bomba’ y ‘No rompas más’-.

La llegada al recinto del escenario Pop se produjo mientras sonaba ‘Vas al volverme loca’ de Natalia, un temazo que elevó a la extriunfita a otro nivel -ese que también ocupan sus excompañeros con Fórmula Abierta-. Con retraso llegaron los siguientes grupos debido a los cambios instrumentales que debían realizar entre grupo y grupo, eso sí, el festival creyó oportuno amenizar las esperas con un DJ que, obviamente, solo ponía canciones de los 2000 de grupos ausentes como La Oreja de Van Gogh, El Canto del Loco, Fran Perea, Amaral, Estopa o Pereza -TODO UN ACIERTO-.

Kiko y Sara, Efecto Mariposa o Conchita fueron algunos de lo que se subieron al escenario antes de los grandes poperos -para mí- como son Dylan Ferro, ex de Melon Diesel y Taxi, Álex Ubago, El Sueño de Morfeo y Andy y Lucas. Si no has cantado ‘Grita’, ‘Sin miedo a nada’, ‘Nunca Volverá, o ‘Son de amores’ en tu adolescencia, ¿a qué te dedicabas? -pregunta seria, ¿qué hacías con tu vida?-.

Esos ‘issues de adolescencia’ regresan con fuerza con algunos de los mejores grupos de hace (OJO) casi 20 años, y el colofón se produce con Despistaos y Pignoise, es decir con las sintonías de las series ‘Física o Química’ y ‘Los hombres de Paco’. ¿Hay algo más ‘millennial’ que quedarse afónica diciendo «Medicina alternativa, tu saliva en mi saliva, es física o química»?

Desde Pop pedimos un ‘Love the Tuentis 2020’ con todos los que no han podido estar en esta edición y que hagan colaboraciones sobre el escenario -todos soñábamos con que Amaia Montero diera la sorpresa junto a Ubago con ‘Me muero por conocerte’-.

Escenario Playa o los años dorados del Caribe Mix

Paula

Me hace mucha gracia el complejo que tiene Madrid con el hecho de no tener mar. Basta con unas cuantas toneladas de arena y un par de tumbonas al aire libre para permitirse el lujo de soltar “aquí está la playa de Madrid”. Aunque de ilusiones se vive, lo cierto es que el Love The Tuentis devolvió ese espíritu olvidado de los Caribe Mix. Te pongas lo que te pongas, ni Madrid tiene playa ni las canciones del verano son como las de antes. Es más ¿Alguien sabría decirme cuál es la canción del verano de este año?

En la pseudo playa del IFEMA hacía calor. Mucho. Y por muchos dispersadores de agua que hubieran instalado, había momentos en los que se hacía insoportable. Juro solemnemente que me gasté más en botellitas de agua (a 3€ cada una, por cierto) que en copas. De hecho apenas bebí, porque se agotó el calimocho al poco de empezar el festival. Haceos una idea de la necesidad de hielo que existía. Las cervezas, por cierto, estaban a doce euros pero enseguida se calentaban y no.

Rebeca, conocida por su Duro de Pelar, presentó las actuaciones del Escenario Playa, caracterizado con palmeras de pega y una gran chancla hinchable. La fiesta comenzó con el mismísimo King Africa, enfundado en un chándal oscuro y un gorro (qué calor, pensamos todxs). Cantó El Cocodrilo, Paquito el Chocolatero y, por supuesto, La Bomba.

A los veinte minutos (lo máximo que duraban las actuaciones) saltó al escenario El Koala, abanderado del rock rural. Como sabía que su única canción conocida es la de Opá, tiró de versiones.

El calor sofocante no impidieron que moviéramos los pies con Coyote Dax. Entre la multitud, las cervezas y que pocas personas en este mundo conocen el baile a la perfección, hubo más de un tropezón con el No rompas más.

Caía la noche pero los niveles de horterismo se hacían notar más que una mancha de tomate en una blusa blanca. Y hablando de tomate, Las Ketchup también estaban invitadas. Muchxs aprovecharon el final del Aserejé para ir al baño o recargar la copa porque lo cierto es que tampoco es que se supieran muchas canciones más. Servidora se quedó con ganas de revivir aquel Eurovisión de 2005 con Brujería pero no pudo ser 🙁

Por muchos años que hayan pasado desde Sueño su boca (concretamente, 19) Raúl mantiene el sex appeal de antaño, incluso más. Daban fe la cantidad de hijxs de la Super Pop congregadxs en torno al escenario. Aún sigue siendo el As de Corazones.

El cansancio se hacía Duro de Pelar, como el temazo de Rebeca, que por cierto lleva animando las fiestas del verano desde 1996. Mi noche en el Playa Mix terminó pasadas las doce con Sonia Madoc, la mitad de Sonia y Selena.

Habrá un Love The Tuentis en 2020

Este festival ha resucitado a las viejas glorias de nuestra infancia y adolescencia. Los ídolos que decoraban las paredes de nuestros cuartos y sonaban en el Walkman una y otra vez ahora tienen más arruguitas, pero siguen con la fuerza de entonces. El Love The Tuentis es ese festival hortera que siempre soñamos hecho realidad. Ojalá el año que viene resuciten a Fran Perea, El Canto del Loco, Pereza o La Oreja de Van Gogh con Amaia, ojalá.

Hasta entonces… Larga vida a los 2000

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