mujeres en festivales

2018: ¿realmente ha sido el año de las mujeres en la música?

La música es una manifestación de las inquietudes y aspiraciones de la sociedad. Un reflejo de lo que pasa ahí fuera. Por ejemplo, en pleno Franquismo surgieron varios movimientos musicales en Cataluña, País Vasco y Galicia  para reivindicar el uso de sus lenguas, reprimidas por el régimen. Hubo que esperar a la muerte del Caudillo para que aquellas protestas calaran, así como para que la sociedad madrileña se desmelenara con La Movida. Más atrás en el tiempo: sin guerra de Vietnam no hubieran existido los hippies y sin Margaret Thatcher,  ¿de qué hubieran cantado los Sex Pistols? Toda revolución necesita una banda sonora.

Con el feminismo pasa algo similar. La disconformidad existía, desde los tiempos de la Revolución Francesa para ser exactas. 2018 ha sido algo así como 1975, algo ha muerto: nuestro silencio. Porque el ruido también venía de antes pero este año, entre la sentencia de la Manada, la explosión del #MeToo, la huelga del 8 de marzo o las más de 2.000 mujeres asesinadas en los últimos 20 años, como para no gritar de rabia, salir a la calle o darle en los morros al sistema económico donde más le duele, en la productividad.

mujeres en festivales en 2018
Mujeres en la manifestación del 8 de marzo en Barcelona.

 

Por eso veréis en muchos medios de comunicación la manida frase de que «2018 ha sido el año del feminismo». Queda bonito para un titular pero andemos con cuidado. Primero, partamos de lo peligroso que es limitar un movimiento tan complejo y poderoso a un año, como quien dice que 2018 ha sido el año del trap, los vaqueros Mom fit o las Converse rojas. Que no es una moda, por mucho que Zara o Primark se empeñen en ahorcarlo en sus perchas. Segundo, mmm, vale que el problema por fin está sobre la mesa. Hay con(s)ciencia pero la jarana no se ha terminado, qué narices, acaba de empezar.

Pa’fuera lo malo

Cuando elaboramos el artículo de ‘Los 18 temazos que han marcado 2018’ nos dimos cuenta de la clara irrupción de las canciones que hablan de empoderamiento, mujeres fuertes que toman sus decisiones o denuncian el machismo de la sociedad. Entre los temas más escuchados de Spotify en este último año está, en segunda posición, Lo malo de Ana Guerra y Aitana. Que una canción que reniega de las relaciones tóxicas le de una patada a los Romeo Santos y los Malumas de la vida es digno de celebrar. Pero es que en esta línea también han sonado, en escenarios y festivales, Bad Gyal, Beatriz Luengo, Nathy Peluso, Pupil·les, Carmen Boza y, cómo no, Rosalía, que dedica un disco entero al Mal querer.


Lo Malo ha sido el segundo tema más escuchado en Spotify y uno de los videoclips más reproducidos en España.

Osea, el feminismo también ha llegado a la música y el único filtro que tienen esos mensajes es el violeta. Hablan de coños, la regla, celos, machismo, feminicidios, acoso, maternidad, techos de cristal… Algunas de las grandes lacras que la sociedad sigue arrastrando . Porque música feminista no es música para mujeres, así como un festival con ese adjetivo no es un festival al que SOLO puedan asistir mujeres. Asesinar al patriarcado tiene que ser como Fuenteovejuna, todxs a una.

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Empower Music Fest en Madrid.
Las mujeres en los festivales en 2018

Y hablando de festivales. Según datos de la Asociación Mujeres y Música, la presencia de ellas sobre los escenarios de los principales festivales de España fue de un 12,96% en 2018. En algunos casos, la diferencia es vergonzosa. Es el caso del Viña Rock, que al igual que otros macroeventos instaló un Punto Violeta contra las agresiones machistas y mostró su indignación ante la sentencia de La Manada (artistas y público gritaron Yo sí te creo en la mayoría de los conciertos). Sobre los escenarios, la diferencia fue de 17 mujeres frente a 488 hombres. Ninguna cabeza de cartel.

 

La misma tónica siguieron el Cabo de Plata (6 frente a 127) o el Rockfest (9 frente a 200). Los únicos festivales en los que las diferencias entre la barra rosa y la azul resultaron menos llamativas (y aun así es un canteo) fueron el el Biorritme (59 frente a 116) y el Primavera Sound (77 frente a  296).

Un pequeño paso para el Primavera, un gran paso para los festivales

En su última edición, al festival barcelonés se le aplaudió por abrir la puerta a una posible paridad destacando a artistas como Börjk, Lorde o Jane Birkin. Se quedó con la copla y para 2019 ha sacado un cartel en el que, por primera vez, de los 226 nombres más del 50% son mujeres. Desde la organización declaran que “en un cartel, que haya paridad real entre artistas femeninas y masculinos debería ser lo normal”. En su decimonovena edición, apuestan por un cartel ecléctico, con espacio para las nuevas generaciones y estilos, como el trap, el reggaeton o las músicas urbanas. Será una edición llena de cambios, de ahí que su lema sea The New Normal, la nueva normalidad.

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Volviendo a la paridad, nos ha gustado mucho la reflexión que hacen sobre por qué programar un cartel igualitario justo ahora: “deberíamos haberlo hecho hace mucho tiempo (…) Si la mitad de nuestro público es femenino, ¿por qué no puede serlo nuestro cartel? ¿Por qué no puede haber paridad en horarios, estilos y escenarios? No ha sido fácil vencer las inercias heredadas durante tantos años, pero al fin y al cabo, si the future is female, ¿qué sentido tenía esperar?”

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Entrada al Primavera Sound.

 

Festivales feministas

Protestar por la paridad en la música es necesario, pero reaccionar ante ella, también. Las hay quien pasan a la acción con un documental, como el que grabaron las Mafalda durante su última gira-Las que faltaban, altamente recomendable- y quien se monta su propio festival para responder a la desigualdad de los existentes. En esa tónica han florecido durante 2018 el Empower Music Fest, Mariantonias Fest, Festivala Mulleres o el Figa Fest.

Mencionar que para este año en el que acabamos de aterrizar se está gestando el Grrrrls Fest, un festi que se popularizó por un cartel fake de esos que dices ojalá existiera y que en 2019 trabajará para convertirse en una realidad.

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Fuente: Grrrls Festival

 

Y ahora, ¿qué?

Ahora toca que el ruido del 2018 tome forma y que la paridad llegue a la música de una vez por toda. Este año es un buen momento para que empiece a suceder. El Primavera Sound ya ha reaccionado y los festivales aún no han cerrado sus lineups. Hay esperanza. Es triste que el año pasado la media de mujeres en festivales fuera de un 12,96%, pero es que la de 2017 fue de un 11,87%. Algo se está moviendo, y lo que hoy es una reivindicación mañana tendría que ser tan normal como respirar. 2018 no ha sido un año feminista en la música a efectos prácticos, ya hemos visto las cifras, pero sí un punto de inflexión. Nada se ha solucionado, al contrario, el patriarcado y el machismo están por resolver y para que se refleje en la música el cambio de mentalidad tiene que comenzar por la sociedad, las leyes, las empresas…Digan lo que digan, las mujeres estamos en guerra.

Imagen destacada: Soledad Vélez en el Empower Music Fest.

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