Ortigueira 2019 cierra como una de las ediciones más numerosas y tranquilas

Crónicas

Ortigueira 2019 cierra como una de las ediciones más numerosas y tranquilas

¿Es posible combinar paz y tranquilidad con miles de personas en un misto lugar? En Ortigueira sí.

La 41 edición del Festival de Ortigueira se salda como una de las más exitosas, tal y como recogen medios gallegos como La Voz de Galicia y como atestiguan los propios visitantes. Pasamos a la primera persona para hablar de esta quinta edición consecutiva que acudo a la Playa de Morouzos y a las zonas cercanas para vivir una experiencia sin igual.

La música celta es la protagonistas de las noches, esas en las que el paseo de más de 45 minutos que hay entre el camping y los conciertos se hace ameno -hasta que llega el sueño. De día el protagonismo se lo llevan la playa, las dunas, el bosque y el llamado ‘eucaliptal’. Todo ello conforma uno de los parajes más bonitos y mejor cuidados del pueblo.

Este festival, pese a llevar más de 40 ediciones y a haber traído a artistas muy reconocidos de la música celta seduciendo así a fans del género de todas partes del mundo, tiene la fama de ser uno en los que el consumo de drogas es casi una norma. Pero cualquier persona que haya ido un día a Ortigueira sabe que es mucho más, es levantarte tranquilamente sin reloj o prisas, es ir echarte unas risas con amigos en un lugar en el que el estrés pasa por encender la parrilla o la falta de hielo -este año se han sumado los problemas de aparcamiento y de colocación de tiendas en medio de los senderos-. Es desconectar de las prisas. Es libertad.

Ortigueira es mucho más que música, pero una vez más es esto lo que reúne a miles de personas cada año entre sus calles. Gwendel partían como una de las bandas favoritas por los expertos, los cabeza de cartel, no decepcionaron a sus fans más entregados pero tanto la Yuki Kojima Band como Stolen Notes recibieron el aprobado general de un público que busca, sobre todo, fiesta. Moving Hearts, Anxo Lorenzo Band o Flook fueron algunos de los nombres que más gustaron, pero me tengo que quedar con Shooglenifty. La banda escocesa fusión que mezcla la música celta con estilos como la electrónica o el rock alternativo me ha conquistado.

Así, música y arte es unen en un encuentro que es difícil de explicar con palabras, hay que viajar hasta casi los confines de España para vivirlo. Y ojo porque lo que es un lugar tranquilo no solo lo decimos en Cabeza de Cartel, desde los servicios de emergencia también lo sostienen, y es que si todo está bien organizado y el ambiente es el óptimo, la paz reina.

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