5 festivales en los que hacer caca es una verdadera misión de riesgo

peores festivales
Supervivencia festivalera

5 festivales en los que hacer caca es una verdadera misión de riesgo

Acampar en un festival es muy bucólico hasta que escuchas la llamada de la naturaleza y esto se convierte en la Guerra de Vietnam.

Hay festivales en los que es necesario invocar al Dios del estreñimiento para evitar un mal mayor. Esos en los que la cola para ir al baño es peor que la que se forma el primer día de rebajas. Que ambientan los urinarios con el hedor más inmundo que te puedes echar a la nariz . Si se hicieran los estudios pertinentes, se demostraría el daño que esa peste provoca serios daños en la atmósfera. Ríete tú de los pedos de vaca.

Se suele pensar que los festivales punkis son los menos higiénicos. El Viña Rock y sus duchas de campo de concentración tienen mucho que ver. Es una afirmación inexacta. Pongamos el Delirium Fest, el más desastroso de 2017. Prometía ser una de las citas de electrónica más aclamadas del norte de España. Sin embargo, terminó con la cancelación a última hora de los cabezas de cartel, déficit de duchas o impago a los artistas. Tampoco tiene buenas valoraciones el Rock Fest (pese a lo extraordinario del cartel de este año) o las colas para entrar a los baños del MadCool (que, por otro lado son los más limpios que te vas a encontrar. Jabón antibacterias frente al váter, ahí queda).

El caso es cuando el apretón llama cualquier lugar, cerámica de Roca, baño portátil, arbusto, parece un buen lugar para desahogarse… ¿O quizá no? Hemos preguntado a nuestrxs colegas festivaleros cuáles han sido sus peores experiencias a la hora de descargar y este es el ranking que ha quedado.

5. Dcode

No es por el nivel de limpieza de los baños o que el césped de la Complu esté lleno de calvas. Es por la cantidad de cola que se forma, una imagen infernal para quien no aguanta más. Lo peor es que son el único lugar para hacer aguas mayores ya que ni siquiera puedes salir fuera del recinto para solucionar tu emergencia. Eso hace que tengas que esperar una media de diez minutos, especialmente si eres mujer. Más de un amiguito se ha salido de la madriguera, estropeando el outfit Coachella style comprado en el chino de Tribunal.

Una vez ahí dentro puedes encontrarte con puertas que no cierran bien o con el pomo pegajoso. Pero bueno, cuando diez minutos se te han pasado como diez siglos es lo de menos.

line waiting GIF by South Park
Lo incomprensible es que hasta en un festival en el que el número de mujeres es claramente a inferior al de hombres (véase Resurrection), haya más cola en los baños de ellas.
4. Dream Beach

En 2017 una usuaria de Twitter creaba un hilo sobre la odisea de hacer caca en el Dream Beach. Enseguida se hizo viral, ya que muchxs festivalerxs se identificaron con la experiencia: baños de camping “que dan sífilis”, chiringuitos que no presentan mejor aspecto, alternativas fuera de servicio… Al final termina haciéndono en la playa. Os dejamos con el hilo para que leáis el final.

Por cierto, si compras el abono VIP la higiene de los servicios no mejora. Por si era una de las razones para desembolsar 132 euros. Vamos, que si quieres cagar en el Dream Beach lo tienes muy pero que muy complicado.

3. Cabo de Plata

Si has estado en el festival de Barbate, sabrás que los baños son un verdadero agujero negro y  fétido en el suelo encerrado en un cubículo más negro y fétido aún. Si escuchas bien, escucharás a Sarlacc hacer la digestión. En este contexto se acuñó la Teoría del Abismo de Helm: sabes que realmente aprecias algo cuando, al caerse a ese pozo sin fondo, te planteas recuperarlo. Si se te resbalan cinco euros y prefieres pasar antes que meter la mano, no es tan importante. Lo mismo se aplica a objetos de valor, móviles y personas. La mejor forma de sobrevivir a esos baños de camping es taparse los ojos y la nariz e imaginar, si puedes, que estás en un lugar mejor.

peores festivales
Mejor no saber lo que puede salir de ahí.
2. Viña Rock

Cuando te compras el abono del Viña sabes a qué te atienes. Llevar tu propio rollo de papel higiénico, bikini o toallitas limpiadoras de bebé son solo algunos de los objetos básicos de supervivencia. Tanto la lluvia como el calor intenso-los dos estados en los que vive el festi pulgoso por excelencia-causan estragos en los excusados. El menor de los problemas es que las suelas de tus polvorientas zapatillas se queden pegadas al suelo. El mayor, hacer el Spiderman sobre ese túnel a ninguna parte y hacer ejercicios de puntería. Por ese motivo ostenta, con orgullo, la segunda posición de los peores festivales para hacer de vientre.

peores festivales
Tú pegándote en la porquería ajena.
And the winner is…Arenal Sound

El dicho de crea fama y échate a dormir funciona tanto para lo bueno como para lo malo. Desde su primera edición en 2010 todo han sido críticas. Tiendas de campaña rajadas y saqueadas, heces dentro de las neveras (esta historia es real), polvo, aglomeraciones, duchas que funcionan a ratos… Y por supuesto, las peores letrinas. “La montaña de mierda era tan alta que no podía sentarme”; “Ponen un espejo delante para que quieras morirte solo de ver tu cara de horror” o “lo peor que he olido nunca” son algunas de las valoraciones de sus asistentes. Por no mencionar la famosa gran inundación de 2015, que se saldó con la cancelación de los conciertos, tiendas encharcadas e inutilizadas y sounders realojándose en centros municipales.

Si sobrevives al Arenal puedes con todo. Por eso tiene el honor de ostentar la Caca de Oro (The Golden poop para lxs indies) Un fuerte aplauso.

peores festivales
«Shit finds a way».

 

Ahora que estás preparadx para lo peor, haz como Sheldon Cooper y creáte tu propio KBP, es decir, Kit de Baños Públicos. Salvo el espejo extensible para evitar miradas indiscretas, no es un mal plan.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *